La trampa de la cuota baja
El error más común al comparar hipotecas es quedarse con la de cuota mensual más baja. Pero una cuota baja casi siempre significa un plazo más largo, y un plazo más largo significa más años pagando intereses. Dos hipotecas con la misma cuota pueden costar decenas de miles de euros distintos según el plazo.
Por eso, al comparar, mira siempre el coste total (la suma de todas las cuotas) y los intereses totales, no solo lo que pagas cada mes. Este comparador te marca a la vez la hipoteca de menor cuota y la de menor coste total: cuando no coinciden, tienes que decidir entre comodidad mensual y ahorro a largo plazo.