No cobras 8 horas al día: el mito de la jornada completa
El error más caro del freelance novato es calcular su tarifa dividiendo lo que quiere ganar entre 8 horas diarias y 220 días al año. La realidad es que de cada jornada, una parte importante se va en tareas que NO facturas: responder correos, hacer presupuestos, contabilidad, captar clientes, formación o reuniones comerciales.
Esas horas no facturables suelen representar entre el 20 % y el 40 % de tu tiempo. Si las ignoras, calculas un precio por hora artificialmente bajo y, aunque trabajes a tope, no llegas a tus objetivos. La regla de oro: divide lo que necesitas ganar solo entre las horas que realmente puedes facturar, no entre todas las que trabajas.