IVA repercutido: lo cobras, pero no es tuyo
Cuando facturas, sumas el IVA correspondiente a tu actividad (normalmente el 21 %). Ese dinero entra en tu cuenta, pero no es un ingreso: lo has recaudado para Hacienda. Cada trimestre, en el modelo 303, ingresas el IVA repercutido menos el IVA soportado deducible (el de tus gastos de actividad).
El error clásico del autónomo novato es gastarse el IVA cobrado como si fuera beneficio y llevarse un susto en la liquidación trimestral. La recomendación práctica: ten una cuenta o una reserva mental para el IVA y no lo toques. Así, cuando llegue el trimestre, el pago a Hacienda no te descuadra la tesorería.