El IVA del modelo 303: no es tu dinero
El error más caro del autónomo novato es gastarse el IVA que cobra. El IVA repercutido que añades a tus facturas no es un ingreso: lo recaudas para Hacienda. Cada trimestre presentas el modelo 303 y le restas el IVA soportado (el de tus gastos afectos a la actividad); la diferencia es lo que ingresas.
Consejo práctico: abre una cuenta o subcuenta y aparta ahí el IVA en cuanto cobras una factura. Así, cuando llegue el día 20 de abril, julio u octubre (o el 30 de enero del cuarto trimestre), el dinero estará disponible. Y revisa qué gastos llevan IVA deducible: suministros del local, material, software, cuota de gestoría… Si trabajas desde casa, solo es deducible la parte proporcional y con condiciones.