Rentabilidad de Alquiler 2026

Calculadora de Rentabilidad de Alquiler

Calcula la rentabilidad de comprar para alquilar: rentabilidad bruta y neta, cashflow mensual y rentabilidad sobre tus fondos propios si financias con hipoteca.

Actualizado: Junio 2026

¿Cómo funciona esta calculadora de rentabilidad de alquiler?

Calculamos la rentabilidad bruta y neta de comprar para alquilar, además del cashflow y la rentabilidad sobre tus fondos propios si financias con hipoteca.

  • Rentabilidad bruta (sobre precio) y neta (sobre inversión total)
  • Descuenta gastos anuales y un % de ocupación realista
  • Cashflow mensual tras la cuota de la hipoteca
  • Rentabilidad sobre fondos propios (cash-on-cash)

Aviso importante

Los cálculos tienen carácter orientativo y no constituyen asesoramiento fiscal, financiero o legal. Para decisiones importantes, consulte a un profesional cualificado. La información presentada puede no reflejar su situación particular.

Datos de la inversión
Compra, alquiler y gastos

Para el cashflow y la rentabilidad sobre fondos propios

Calcula la rentabilidad de tu alquiler
Introduce el precio, el alquiler y los gastos para ver la rentabilidad bruta, neta y el cashflow.
¡Comienza tu cálculo!
Consejos Profesionales

Fíjate en la rentabilidad NETA, no en la bruta

Con hipoteca, calcula también el cashflow mensual

Descuenta un % de ocupación: nunca está alquilado al 100 %

La revalorización y los impuestos no se incluyen aquí

¿Por qué usar nuestra calculadora?
Datos oficiales actualizados para 2026
Cálculos con precisión profesional
Resultados detallados y comprensibles
Herramienta gratuita y sin registro
Preguntas Frecuentes
Respuestas a las dudas más comunes sobre la rentabilidad de alquiler
Novedades y Guía 2026
Rentabilidad de Alquiler 2026: la Bruta Engaña, mira la Neta
Comprar para alquilar puede ser una gran inversión o una trampa. La diferencia está en calcular bien la rentabilidad real, no la que te vende el anuncio.

Bruta vs neta: el número que de verdad importa

La rentabilidad bruta es la que verás en cualquier anuncio: el alquiler anual dividido entre el precio de compra. Es útil para comparar a primera vista, pero engaña, porque no descuenta ni un solo gasto. Una vivienda con un 7 % bruto puede acabar dando un 3 % neto cuando metes en la cuenta todo lo que cuesta tenerla.

La rentabilidad neta sí descuenta los gastos reales (IBI, comunidad, seguro, mantenimiento, gestión) y los divide entre la inversión TOTAL: no solo el precio, también los gastos de compra (ITP, notaría, registro) y la reforma inicial. Esa es la cifra con la que debes decidir. Una rentabilidad neta del 4-6 % se considera razonable en España; por debajo del 3-4 %, la inversión depende demasiado de que el piso se revalorice.

Ocupación y gastos: el piso no está siempre alquilado

El segundo error clásico es asumir que cobrarás el alquiler los 12 meses, todos los años, sin fallos. La realidad es que entre inquilinos hay meses de búsqueda, a veces hay impagos y, de vez en cuando, toca reformar entre contratos. Calcular con una ocupación del 90-95 % en lugar del 100 % te da una cifra mucho más realista.

Y los gastos suman más de lo que parece: además del IBI y la comunidad, hay seguro de hogar (y conviene uno de impago), mantenimiento y reparaciones, y si delegas la gestión, la comisión de la agencia o el 'property manager'. Un colchón para imprevistos (una caldera, una derrama) es imprescindible. Un piso es una inversión que también da trabajo y sustos: tenlo en cuenta antes de lanzarte.

El apalancamiento: la hipoteca multiplica (a doble filo)

Comprar con hipoteca cambia las matemáticas. Como solo pones una parte del dinero (la entrada y los gastos), tu rentabilidad sobre fondos propios (cash-on-cash) puede ser mucho mayor que la neta: si el alquiler cubre la cuota y deja un margen, ese cashflow lo obtienes con una inversión inicial menor. Eso es el apalancamiento, y es lo que hace atractiva la inversión inmobiliaria frente a otras.

Pero el apalancamiento amplifica en los dos sentidos. Si el piso queda vacío unos meses, sigues pagando la hipoteca de tu bolsillo; si suben los tipos en una hipoteca variable, tu cashflow se reduce o se vuelve negativo. La clave es que el cashflow sea positivo con un margen de seguridad, no justo en el límite. Calcula siempre el peor escenario (más meses vacíos, más gastos) antes de comprar.

Invertir en vivienda para alquilar puede funcionar muy bien, pero solo si haces los números con honestidad: rentabilidad neta, ocupación realista y cashflow con colchón. No te fíes de la rentabilidad bruta del anuncio ni de la revalorización futura: que el activo se sostenga solo con el alquiler es lo que separa una buena inversión de un quebradero de cabeza.

Fuentes oficiales consultadas

Datos fiscales y financieros actualizados a 2026. Última revisión: Diciembre 2025.

Calculadoras relacionadas

Sigue calculando con estas herramientas que complementan tu análisis

Calculadora de Hipoteca
Cuota mensual, intereses y amortización
Calcular ahora
Gastos de Comprar Vivienda
ITP, IVA, notaría y ahorro necesario
Calcular ahora
Comprar vs Alquilar
Qué te conviene en tu horizonte temporal
Calcular ahora

Guías Relacionadas

Artículos prácticos que complementan esta calculadora

Hipotecas11 min
Gastos de comprar una vivienda en España 2026
IVA, ITP, IAJD, notaría, registro y tasación, con ejemplo de desglose
Leer guía
Hipotecas10 min
Comprar o alquilar en 2026: decide con números
El mito de 'alquilar es tirar el dinero', el peso del horizonte y las variables clave
Leer guía
Hipotecas11 min
Euríbor 2026: Evolución y previsiones
Cómo afecta a tu hipoteca variable y cuándo conviene tipo fijo
Leer guía