Cabeza (avalancha) o corazón (bola de nieve)
Cuando tienes varias deudas, el orden en que las pagas importa, y mucho. Con un presupuesto mensual fijo, pagas los mínimos de todas y el dinero extra lo concentras en UNA. La pregunta es: ¿en cuál?
La avalancha ataca primero la de mayor interés. Es la opción matemáticamente óptima: cada euro extra elimina el interés más caro, así que pagas menos intereses en total y sueles tardar menos en quedar libre. La bola de nieve ataca primero la de menor saldo: tarda un poco más y paga algo más de intereses, pero hace desaparecer deudas enteras muy pronto, y esa sensación de victoria es lo que evita que mucha gente abandone. Si eres disciplinado, avalancha; si necesitas ver progreso para no rendirte, bola de nieve.